Es como si te paras a tirar piedras sobre una pared, al principio no pasará nada, pero en cualquier momento la pared se agrietará.
Y todos sabemos que una grieta es algo realmente malo para una pared.
Pues movamos este ejemplo a una persona... Puedes ser feliz, sentirte afortunada de todo lo que tienes a pesar de tener cosas muy lejos, y de repente las piedras empiezan a caer.
Encuentro pocas palabras tan dolorosas cómo un te odio en unos labios que dijeron que te amaban... O quizás un reproche de quien creías tu familia respecto a tu personalidad... No lo sé, tantas palabras duras que no las puedo ni catalogar.
Y esta soy yo esta primera mañana de 2015, con el mapa de sus lunares tan cerca de mi mano que duele, hoy duelen, duele saber que fueron sus palabras las únicas amables durante toda una noche, una noche de fin de año que pasará a la historia como la peor de toda mi vida...
Pero doy gracias a 2014 por haberle encontrado, no le quiero, no le amo, ni mucho menos estoy enamorada de él, pero es el calor de su alma es lo que me atrae como un iman...
Y nunca importa de que empiece a hablar, siempre acabo hablando de él.
Porque de ti, o de ti, esta mañana duele demasiado hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario